Iyari nace del deseo de un grupo de mamás de brindarles a los niños un espacio donde puedan ser amados y respetados por ser ellos mismos, crecer a su ritmo y desarrollarse como seres completos, libres y felices.

Un espacio donde puedan dirigir y hacerse responsables de su propio aprendizaje, descubriendo así sus capacidades, habilidades y pasiones, evitando el aburrimiento y la pérdida del gusto por aprender que ya veían en sus propios hijos.

Gracias al modelo de aprendizaje ágil, hoy podemos ofrecer un espacio donde se cumplen estos deseos a otras familias que se dan cuenta como nosotras, de la falta que tanto hace una educación completamente evolucionada, innovadora y auténticamente empoderadora.

En Iyari, el respeto hacia los niños no es sólo una palabra: es una realidad.

A través de una educación no tradicional, buscamos reforzar la autoestima, respetar la individualidad y desarrollo personal de cada niño. Acompañamos para que se conviertan en individuos sanos, armoniosos y felices, conscientes de lo que quieren y de cómo alcanzarlo.

Nuestra pedagogía está inspirada en el aprendizaje auto-dirigido para fomentar habilidades y capacidades que les servirán el resto de la vida.

Nuestros niños:

  • Crecen como seres enteros con autoestima sólida.
  • Están en contacto consigo mismos, física y emocionalmente.
  • Aprenden a lidiar con sus emociones.
  • Desarrollan la empatía y la intuición.
  • Conocen y desarrollan sus intereses, talentos y capacidades.
  • Encuentran su lugar en el mundo.
  • Aprenden a ser felices y no solo exitosos.
  • Aprenden que uno es importante por ser quien es, no por lo que produce o hace.
  • Se atreven a intentar, a pesar del riesgo de equivocarse.
  • Desarrollan un respeto mutuo entre seres humanos y todos los demás organismos de este planeta.

Iyari proporciona un ambiente seguro, cálido, de amor y de buen cuidado. La mezcla de edades les da la posibilidad de aprender el uno del otro en una capacidad de mentores y aprendices, lo cual refuerza las actividades previamente modeladas por los acompañantes.

En lugar de la introducción precipitada y contraproducente de conocimientos académicos, los niños de Iyari pasan días de arte, manualidades y auto descubrimiento en un entorno de reverencia, respeto y responsabilidad (las actividades de motricidad fina son importantísimas ya que fomentan el desarrollo del neocortex, la parte intelectual del cerebro, y el lenguaje). Todo a esta edad, desde el círculo matutino, la actividad artística del día, el juego libre interior y exterior, la jardinería, el cuento hasta el almuerzo preparan al niño para un armonioso aprendizaje posterior.

Nuestra Metodología se enfoca:

  • El manejo de las emociones
  • La autonomía
  • La socialización
  • El desarrollo de la motricidad gruesa con juegos donde se activa el cuerpo entero
  • La motricidad fina con tejidos, bordados, juegos de dedos y manualidades
  • El desarrollo de habilidades y capacidades no cognitivas como la concentración, la voluntad, la automotivación, la autodisciplina, la perseverancia y la tenacidad. Habilidades que hacen falta, no solamente para poder seguir el aprendizaje posterior en primaria, sino que nos sirven para el resto de la vida.

Iyari refleja la noción de la familia, donde todos somos parte de una familia y entre todos nos ayudamos. El trabajo doméstico tiene un lugar importante – el niño imita al adulto y aprende muy naturalmente a tomar parte de las actividades, esto desarrolla en él la responsabilidad, el sentirse involucrado, útil y capaz.

Trabajamos con el ritmo biológico del niño creándole un entorno seguro donde reconoce su propio lugar en el mundo: desde su necesidad de ir alternando actividades tranquilas e introspectivas con actividades animadas y extrovertidas que se reflejan en la implementación de un ritmo diario que siempre se repite; luego un ritmo semanal con actividades principales que se van turnando; un ritmo mensual con una misma ronda y un proyecto de manualidades;  y hasta un ritmo anual con festividades que son las mismas.

En Iyari encontrarás:

  • Un aprendizaje en la libre exploración y la educación auto-dirigida.
  • Un espacio seguro donde lxs jóvenes pueden pasar el tiempo bajo sus propias condiciones, fuera de la separación de edades y de las capas socio-económicas.
  • Actividades diversas que estimulan la curiosidad y el desarrollo de habilidades (carpintería, jardinería, arte, música, manualidades, juegos en equipo, etc.)
  • Herramientas para facilitar el proceso de aprendizaje auto-dirigido, que incluyen: cómo preparar un proyecto, darle seguimiento  y finalizarlo; cómo organizar y llevar a cabo una reunión eficiente; cómo escuchar y respetar la opinión del otro; cómo expresar sus ideas propias, etc.
  • Un equipo multi-disciplinario capaz de satisfacer las necesidades de cada individuo y apoyar a cada quien en sus procesos.